(?, 1258-Toledo,
1295) Rey de Castilla (1284-1295). Hijo de Alfonso X,
fue proclamado heredero del reino a la muerte de su hermano
mayor Fernando de la Cerda (1275), frente a los derechos
legales de sus sobrinos (infantes de la Cerda). Casado con
María de Molina (1285), para asegurar el reino a sus descendientes
pactó con Pedro III el Grande de Aragón y con
Felipe III el Atrevido de Francia; el primero cumplió el
acuerdo al apresar a los infantes de la Cerda, con la promesa de
que Sancho IV ayudaría en caso de que Aragón
fuese invadida por los franceses. La muerte de Felipe el Atrevido
y de Pedro el Grande cambió la situación internacional
(1285). El nuevo rey de Aragón Jaime II reconoció
como rey de Castilla a Alfonso de la Cerda (1288), por lo que
Sancho procuró establecer un pacto de no agresión
con Felipe IV el Hermoso de Francia. La derrota que el ejército
aragonés infligió al castellano en Pajarón
(1290), puso fin a las hostilidades entre ambos reinos, que se
unieron en la expedición contra Tarifa (1292). Jaime II de
Aragón casó con Isabel de Castilla, primogénita
de Sancho IV, en busca de mejores relaciones entre ambos, pero
la política ambigua del rey castellano provocó
nuevos enfrentamientos.
|